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Los zapatos Rojos

La princesa Giuliana

Eran rojos, fabulosos, un sueño de bellos, pero ¡tan incómodos! ¿Quién podría llevarlos por mucho tiempo? Pero ni soñar con desafiar la tradición. Su tatarabuela, había conocido a su esposo gracias a ellos y desde entonces todas las princesas de la familia los estrenaban al cumplir los 15 años.

Giuliana se colocó uno, luego el otro. Suspiró. Se observó una vez más en el espejo y apareció en el salón. Por las miradas supo que estaba radiante.

Comenzó la danza. Una pieza, dos, tres... ¡El dolor era terrible! no podría soportarlo más. Por fin, en un momento en que nadie la veía, sigilosa como un gato, se los quitó. Ay.. ¡que repentina felicidad!, ¡sentir el césped del gran parque bajo los pies! Siguió bailando descalza y feliz.

El rey y la reina, apenas terminara la fiesta partirían en misión de negocios. Ella podría aprovechar la ausencia para hacer también un viaje, pero lo pensaría luego... ahora disfrutaba de su dicha, descalza bajo la luz de la luna...

Gema

Laura bajó la caja de estante más elevado del armario, la abrió, los retiró y les quitó el papel que los cubría. Eran dorados ¡bellisimos!

-Que lindos -dijo Gema- ¿son tuyos mama?

Laura los acarició con la mirada -Eran de mi abuela. En realidad son una reliquia familiar

-¿Que es una relequia? Preguntó Rocío que entraba recién al cuarto

-Reliquia nena- la corrigió su hermana -¡cuando vas a aprender a hablar bien!

Rocío ya se iba enojar con la mayor cuando los vio, abrió enormes los ojos color café y exclamó - ¡Oh.. que lindos! ¡son mágicos! ¿Verdad?

Gema empezó a reír pero Laura dijo con una sonrisa ...-Ojalá lo fueran.. lo que espero es que sean tan valiosos como imagino..

-¿Porque? -Gema abrió grandes los ojos.. -¿los vas a vender?

-¡No! -Chillo Rocío -¡Mama por favor no lo hagas! son tan lindos.

Laura suspiró, venderlos era sin dudas, el último recurso, pero ¿acaso no estaban llegando a una situación límite? Todo estaba resultando mucho más difícil de lo que habían pensado.

-¡Mama! tiene razón la pequeñita...

A Rocío no le gustaba que su hermana le dijese "la pequeñita" pero protestaría más tarde, ahora lo importante era convencer a mamá...

-No los vendas, por favor...las cosas van a mejorar...- continuó Gema - Tú nos dices eso todos los días. Laura asintió - Tienen razón niñas, pronto van a llegar los papeles y las cosas van a mejorar... Sonrió débilmente "ojalá"- dijo para sí ... "Ojalá"

Zapatos rojos de charol